31 de julio de 2009

RSE tuya mía, para ti para mí

A pesar de que corren tiempos un tanto extraños y quizás un poco paupérrimos por las próximas dos semanas, estoy contenta. Por segunda vez estoy participando en el programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de la Shell, Desafío Joven.

La multinacional, así como tantas otras, debe hacer su aporte a la sociedad. Para los más críticos del sistema esto no significa absolutamente nada, pero para quienes estamos siendo beneficiados, al menos de esta instancia específica, es un aporte importante.

Desafío Joven es un programa que promueve el emprendimiento de los jóvenes, obviamente. La idea es que a lo largo de cuatro meses desarrolles un proyecto (que ya tienes pensado de antes) junto a un consejero, alguien con mucha experiencia en emprendimiento y manejo de empresas que participa como voluntario y te guía en el proceso. Al final dan tres premios a los mejores desempeños a lo largo del programa, pero la verdad que estar con alguien que te enseñe y te guíe, es el premio para mí.

El 2007 me inscribí y no pude terminar porque entremedio se me vino la postulación al festival y cagué, pero ahora estoy de regreso en las pistas.

Mi idea de emprendimiento es el gran proyecto gran 2009. Mi ventaja es que está prácticamente listo, es cosa de ponerlo en papel, así es que este programa me servirá para pulirlo y enfocarlo mejor.

El consejero que me asignaron hace un mes nunca apareció. Nunca estaba en Santiago, no pescaba los mails y al final me llamó para avisarme que no iba a continuar en el programa. Muy mal, porque el que sea un voluntariado no implica que no se deban respetar los compromisos. Lo sé yo que soy voluntaria oficial.

Como sea, yo igual feliz porque sabía que sí o sí me tenían que asignar a otra persona, así es que super tranquila y sabiendo que todo era para mejor, como siempre.

Cosa que me toca una mujer genial por esas cosas de la vida en que nada es casualidad. Ya que sea mujer me da mucho ánimo, porque el emprendimiento está plagado de hombres y en todas partes hay pura testosterona, así es que el tener a una mujer me da buenas perspectivas de futuro. Ella es una ingeniera comercial muy seca, tuvo cinco empresas, trabajó además en bancos, es voluntaria no sólo acá en este programa sino en otros y está super ligada a la acción social. Y, como si fuera poco, es experta en PNL, la disciplina que estoy aprendiendo. Y me contaba que ella hacía algo un tiempo y después se le agitaba el espíritu y tenía que buscarse otra cosa... IGUAL QUE YOOO, tiene pidulle en el poto.

Si dios existiera diría que dios sabe porqué hace las cosas. Pero bueno, como no existe no podemos decirlo.

En nuestra primera cita que fue este lunes, conversamos, nos conocimos y le conté del proyecto. Le gustó, le vio futuro y además posibilidades de financiamiento con algunos fondos que yo nunca miré, pero en los que ella trabajó y sabe que al proyecto le podría ir bien ahí.

También coincidimos en que mi gran cliente gran es también cliente de ella en otras materias... estamos conectadas, no hay de otra.

Es una mujer ya jubilada del trabajo formal, pero parece de 40 años. Como siempre digo: ¡está mejor que una que tiene 25!

Me dejó mucha tarea, obviamente, que básicamente se remitía a poner en el papel todas las ideas de mi cabecita loca. Me dijo que me enfocara en el cliente como prioridad. Y concuerdo 100% con ella. Me mandó a elaborar perfiles ultradetallados de quiénes serán los que pagarán por mi servicio. Yo lo tenía todo en mi cabezota, pero al ponerlo en papel es otra cosa. Uno se da cuenta de otros aspectos y de para dónde realmente debe ir el negocio.

Acabo de terminar mi primer informe, incluye un planito, muchas tablas y organigramas. Me quedó reteweno, me gustó hacerlo. Me gustó que el gran proyecto gran 2009 que está acá a la vuelta de la esquina saludándome desde allá con los brazos abiertos para darme un apretón cuando llegue, esté ahora en colores y letra arial 12, listo para ser leído y corregido.

Estoy con todo. Gracias a la Shell por su programa de fomento del emprendimiento joven. Aunque tienen la gasolina muy cara, igual los quiero por pensar en el sector en que nadie piensa: los menores de 29 que tratan de salir adelante con ideas propias y en busca de la libertad.

4 comentarios:

Cintia dijo...

Vamos vamos!

Luisa Ballentine dijo...

Con todo!!! A full... (TC... tú sabes)

Daniela González Albornoz dijo...

La raja! Fuerza! Dale con todo!
Y nos vemos! :D

Luisa Ballentine dijo...

Seeeeeeeee, con todo, Dani!! Y tú también mucha fuerza y a pelearla!

Relacionados

Blog Widget by LinkWithin