23 de abril de 2009

Ganadores mundiales

Con suerte sé echar a andar el microonda. Mil felicitaciones para estos niños de la escuela Nocedal, un colegio con estudiantes de muy alta vulnerabilidad de La Pintana que nos demuestran que el esfuerzo vale la pena y que la educación no debe bajar los brazos cuando se trata de insertarse en poblaciones brígidas.

Los mejores del mundo aquí. Me emocioné ayer cuando los vi en la tele. Son lo máximo.

Nota de El Mercurio.

"Concurso mundial First Lego League en EE.UU.:
Proyecto de escolares chilenos fue premiado por innovador

Alumnos del Colegio Nocedal, de La Pintana, ganaron en Atlanta por su riego a goteo que funciona con energía solar.

Pamela Elgueda

Cuando escucharon que el primer lugar en innovación tecnológica era para ellos, no lo podían creer. Antes de pellizcarse, vieron aparecer en la pantalla gigante del Estadio Olímpico de Atlanta (Estados Unidos) el nombre de su equipo, Spectrum Bots, y de su país, Chile. Ahí recién los nueve alumnos del Colegio Nocedal, de La Pintana, se convencieron y celebraron.

Porque en este First Lego League (FLL) World Festival Awards (2009) compitieron con adolescentes llegados de 40 países. También porque sabían que los favoritos eran los asiáticos, los europeos y los dueños de casa. Y porque llegar a Atlanta fue un esfuerzo económico titánico para estos escolares de 16 años, sus padres y la Fundación Nocedal, dueña del colegio. De hecho, la Presidencia les prometió financiar parte del viaje.

Ellos, sin embargo, confiaban en su proyecto científico para combatir el cambio climático: un sistema de riego automático por goteo que va directamente a la raíz de la planta y que es controlado por una bomba que funciona con energía solar.

"Pensábamos que la categoría en la que teníamos más posibilidades era la de innovación", cuenta Paul Jaime, miembro del equipo. Por eso, más que en el robot que fabricaron, y que les ayudó a ganar en el First Lego League Chile, pusieron sus energías en su exposición.

De hecho, agrega Franco Lillo, tienen claro que lo que más le gustó al jurado fue "lo original y concreta" de su propuesta.

Y lo saben porque los científicos, astrónomos y astronautas que formaban parte del jurado le dedicaron 30 minutos, en vez de los 5 reglamentarios, a la evaluación de su propuesta. "Cuando vieron que funcionaba se mostraron súper interesados, hicieron hartas preguntas, querían saber todo", comenta Benjamín Valladares.

"Estos niños son alumnos normales, ninguno es un genio o el de mejor rendimiento. La metodología de trabajo es la que funciona y que significa disciplina, divertirse trabajando y rigurosidad", concluye el profesor Patricio Acuña, guía del grupo.

Experiencia

Paul Jaime

"Con el proyecto sabíamos que nos iba a ir bien, teníamos muchas expectativas. Si ganábamos un premio, iba a ser el de innovación".

Benjamín Valladares

"Lo mejor fue escuchar y darse a entender en inglés. En una semana aprendimos más que en mucho tiempo".

Alan Sepúlveda

"Nos gustó mucho cómo era la gente, ordenada, trabajadora, no sacaban la vuelta. Si nos veían perdidos nos ayudaban, como fuera".

2 comentarios:

°°JanEKew°° dijo...

Sí... pero sale en el Mercurio porque el Nocedal es un colegio Opus Dei... que por lo mismo tiene otra orientación en la educación de niños con vulnerabilidad social... en fin, sólo hago el alcance de que no se trata cualquier tipo de colegio para niños en riesgo social.

Luisa Ballentine dijo...

A mí me da igual, Mashi, tal como dijo el profe Acuña cuando lo entrevistamos una vez en Milenio, bajo la excusa de la ideología en educación, se critican los esfuerzos que hacen instituciones que bien pueden no gustarnos, para hacer un trabajo que alguien no está haciendo o está haciendo mal, en este caso el estado.

Esos niños están mucho mejor en ese colegio, por muy opus dei que sea, si los comparamos con quienes no están en ninguno y en estos momentos, mientras escribo momentos, aspiran neoprén.

No hay que tenerle miedo a la libertad de enseñanza ni a convivir con grupos que representan lo opuesto a nosotros.

Cuando los niños de la Fundación Nuestros Hijos (con cáncer) fueron el año antepasado a la Lego League, salió en todos los medios. Y sí: porque tienen cáncer. Obvio. Si no lo tuvieran no saldrían.

Es la realidad de los medios.

Yo me quedo con los niños contentos y emocionados ante un logro importante, más allá de qué hagan por las noches y si se azotan o no para alabar al dios.

Espero que no lo hagan, pero bueno.

Relacionados

Blog Widget by LinkWithin