9 de junio de 2009

El SII molestando a las minúsculas empresas

Como si en este país no hubiera grandes estafadores y personas haciendo fraudes de aquéllos... (no olvidar que a esta mismísima humilde servidora se le adeudan cheques por su trabajo), el dignísimo y siempre correctísimo, pero erróneo en sus planteamientos originales, Servicio de Impuestos Internos, aka: SII, me ha realizado una fiscalización.

Es así no más. Han venido a la oficina en día viernes a última hora (y yo con jeringas y pastillas en mano para medicar a mis gatitos recién operados) para revisar mi papeleo, mis libros y mis facturas. Eso es lo que les preocupa: cuántas facturas he dado y recibido pues no vaya a ser que esté cometiendo fraude o tenga mis sueldos impagos. Mis sueldos: el mío y el de mi empleado.

Para decepción de los dignísimos inspectores, no he dado ni recibido facturas hasta ahora. Mi talonario está entero. Luego de que los clientes me las pidieran, pero a última hora consideraran más barato la boleta (mejor para mí). Y mis sueldos todos al día, por supuesto. Al menos los que yo pago... de ahí a los que me deben ciertas personas es otra historia.

Pero bueno. El SII no tiene mejores cosas que hacer que venir a fiscalizar a las minúsculas (porque para pequeñas no nos alcanza aún) empresitas que trabajan con un patrimonio consistente en un gran y genial profesional universitario (yo) y un hermoso y bien dotado computador (éste en el que escribo).

Y yo siempre cumplidora con mis cosas al día recibo mi certificado de visita y quedo en espera de que regresen para ver los libros (porque los tiene mi contador, no yo) pues no vaya a ser que quede duda alguna sobre mi transparencia, prolijidad y adecuado manejo de los documentos públicos que son las tan benditas facturas.

Y mientras el SII está acá, otros tantos como Manuel Gallo de Moba Comunicaciones junto a Marta Cancino y sus secuases, siguen girando cheques sin fondo y defraudando al sistema no sólo impositivo, sino también laboral.

En qué país estamos.

Me encanta que hayan venido a fiscalizarme para que vean que soy un ejemplo de ciudadana y minúscula empresaria... pero más me encantaría que fueran donde hace falta. Más me gustaría que fiscalizaran a los que nos están defraudando a mí y al fisco desde comienzos de año.

5 comentarios:

°°JanEKew°° dijo...

jajaja

mi vieja tuvo un mininegocio, de eso que uno pone en la casa en lo que podría ser el estacionamiento para el auto.. o lo que pudo haber sido la pieza del hermano menor y siempre le tenía cuco a los del sii, yo no sé por qué, creo que más por la lata de la fisclaización en horas en que elñla estaba vendiendo, supongo... a menos que haya sido una tránsfuga jajajaja

aunque voy más por el hecho de la lata que te da que te fiscalicen tu sucucho que vende 5 lukas al día jajaja


un abrazo... mis gatas están bien, ahora hasta me hacen cariño y juegan entre sí y se caen rodando las escaleras entre tanta locura...

Tomás dijo...

Me hallo acsolutamente en tus dos últimos posts.
Grande, Lu.

Luisa Ballentine dijo...

Grande ud, potito, que es de los míos. Mostro.

A eso me refiero, Mayi, siempre le hacen imposible la vida al almacenero en vez de fiscalizar a los que de verdad roban! Muy mal.

Cintia de Martin dijo...

Ya me comentabas no, que horrible ya sabes a dónde tienes que mandarlos y si va la inspección del trabajo, con mayor razón. Jajajaja. Bueno, yo soy testigo del cararajismo de Moba y la tal Marta, meeeh el par de veces que tuve que llamarla. Patuita.
Vamos Lu.
ATTE
CdM

Luisa Ballentine dijo...

Exacto mi guacha, tú eres mi testigo y compañera en la aventura de conseguir el pago de mis sueldos que finalmente no fructiferó por esta gente de mierda. Pero bueno, con fe igual, siempre. Tú sabes.

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