8 de junio de 2009

Yo trabajo gratis

Mi madre me comentaba el otro día, a propósito de sus clases de computación, que uno de los profesores del centro (que realiza todos estos cursos de manera gratuita) se jactaba de que él no trabaja gratis; no, a él le habían pagado por dictar esa parte del curso. Porque él no trabaha gratis; no. Todos los demás profesores que dictaban el curso eran voluntarios, pero él no.

Esta conversación me recuerda las muchas que tuve tantas veces con personas que viven sosteniendo esta premisa del egoísmo porque ellos tampoco trabajan gratis; no. Porque el trabajo tiene que ser remunerado; sí. Y si por algún motivo la plata no entra, se frustran.

El trabajo siempre es remunerado, siempre. No hay trabajo sin remuneración. El problema es que todos quieren la remuneración en plata, a eso se refieren con "yo no trabajo gratis" que para mí significa "no saco mi culito de la cama si no es por dinero".

Al revés de todas estas personas, que obviamente me caen muy mal porque representan lo opuesto a mis paradigmas, yo sí trabajo "gratis". De acuerdo al concepto tradicional de "gratis" que quiere decir sin recibir dinero.

De los muchos trabajos que realizo, por la mayoría no recibo dinero. Pero para mí no es trabajar gratis, porque se me paga con otros recursos que, lamentablemente para la brigada anti-trabajo-gratis no son tangibles. No se pueden tocar y no se pueden intercambiar en el comercio por productos de consumo. Qué triste, lo sé.

El pago es en cosas fútiles como el agradecimiento, la posibilidad de conocer gente nueva, la admiración ante un conocimiento que el otro no posee, la alegría de verte llegar cada día a compartir, la satisfacción de ver surgir a otros y ayudarlos a caminar por los caminos exitosos que uno ha caminado.

Yo sé que para esas personas que "no trabajan gratis" esto equivale a bazofia, bosta, mierda. Porque el agradecimiento que recibo de mis trabajos "gratis" no lo puedo cambiar en mi tienda favorita por aquel par de botas que tanto me gustan. No me paga las cuentas, no me compra comida, no me permite salir a restaurantes caros.

Tristemente satisface otro tipo de necesidades que no son físicas. Pero a los que "no trabajan gratis" eso no les importa.

No entiendo cuál es el orgullo de no trabajar gratis. Es como decir "soy un maldito cerdo capitalista y no muevo un dedo si no me muestran los verdes". ¿Qué orgullo hay en decir eso? Ninguno. Pero supongo que esos cerdos capitalistas no lo ven así.

El equilibrio del trabajo está en la justa dedicación a las actividades remuneradas con plata y a las remuneradas con el "muchas gracias". Y por supuesto a aquellas que son intercambio de habilidades. Y cuando digo "justa dedicación" quiero decir aquella que cada uno estime pertinente. Yo le dedico mucho de mi tiempo al aprendizaje de inversiones y a la búsqueda de nuevos clientes para tener mucho dinero. Si acá el querer tener mucho dinero no es lo que está mal, lo que está mal es pensar que todo lo que uno hace en la vida debe recibir dinero a cambio para tener sentido. Lo que está mal es que si uso en algo mis habilidades aprendidas, por ejemplo en la universidad, es decir, si hago lo que sé hacer porque lo estudié 5 años, me tienen que pagar con plata. Eso está mal. Por qué no voy a poder trabajar en mi profesión "gratis" para ayudar a quien necesite o por el placer de hacerlo, porque de pronto mis proyectos no son rentables y por más que me esfuerce nunca van a ser rentables. Debo ser lo suficientemente inteligente para generar recursos por otro lado, no queda otra. O puedo morir de hambre.

Cuando mis amigos me piden que arregle una foto, que haga un audio, un video, una web, que revise un comunicado de prensa para su obra de teatro, que son algunas de las cosas para las que estudié 5 años; siempre me preguntan cuánto es. Yo me tiro de las mechas. Cómo le voy a cobrar a un amigo por algo que me toma 2 segundos de mi vida. O si es complejo me tomará más y qué. Dejo de jugar tanto waka-waka y ayudo. Y después cuando yo necesite de su ayuda, ese amigo me ayudará.

Me parece curioso que algunos se preocupen por el tiempo dedicado a eso. Por cómo el tiempo dedicado a ayudarlos puede afectar otras esferas de mi vida y hacerme perder dinero. Tonteras. Ayudar a un amigo es prioridad.

Así funciona el mundo. Esto no es una máquina tragamonedas donde cada vez que giro la palanca deben caerme las metálicas.

Obviamente que de la totalidad de mis trabajos realizados, hay muchos que se cobran... y muy caros. Obvio. Y me lo pagan mis grandes clientes del Estado que me dan cifras con algunos ceros (todavía no muchos, pero de a poco), y también mis clientes pequeños a quienes les cobro de acuerdo a su línea de ingreso-egreso.

Y luego están mis clientes "gratuitos" que me pagan con "muchas gracias". Y ellos me cuidan más que los otros. Ellos me tratan mejor. Me quieren más. Me tienen las puertas abiertas y gracias a ellos es que los proyectos de vida que planeo están por ponerse en marcha. Ahí están las oportunidades. De hecho mi gran proyecto 2009 (el mío sola, no el familiar), ése que pocos conocen, pero que es ESPECTACULAR, EL MEJOR DEL MUNDO, es un proyecto por el que recibiré 0 peso y que me costará una buena inversión. En este momento la brigada de los que no trabajan gratis se tira de las mechas y se quiere matar. Pero así es como me gusta. Mi proyecto es para quienes no pueden pagarme. Si en el futuro llega a quienes sí pueden, les cobraré, obvio, pero por ahora está dirigido a quienes no pueden pagarme. Y no es susceptible de subsidio... ¿por qué habría de serlo? Basta con querer que el Estado financie todas las buenas causas de uno. Qué desvergüenza. Mi hermoso proyecto dirigido a quienes no pueden pagarme... en dinero (porque me pagan con su agradecimiento) me llena mi cuore y me hace feliz. Y por eso vale la pena trabajar, mucho más que para los que sí pagan en dinero.

Sé que algunos buscan encontrar este equilibrio y no pueden. Sus trabajos remunerados en dinero no les permiten dedicarse a otras cosas. Pero esto, sepan, es también responsabilidad. Esto para poder hacerlo hay que querer hacerlo y trabajarlo. Llegar a este punto de la vida cuesta mil veces más que estancarse, obvio, y no todos están dispuestos a dar esa lucha. Yo brindo por los que la dimos y la seguimos dando.

Yo trabajo gratis. Y a mucha honra. Un saludo a mis amigos que también trabajan gratis, en lo masivo y lo pequeño, una vez al año o una vez a la semana, poniéndole weno y poniéndole el hombro. Es un orgullo tener vuestra amistad.

Ahí se ven los grandes hombres y las grandes mujeres.

2 comentarios:

°°JanEKew°° dijo...

Pero Lu.. hay gente que de verdad es feliz mirándose el ombligo en la cama y no salir de ella a menos que sea por diversión o porque le pagan...


En fin... yo este año no he hecho nada "gratis" y ni tan remunerado ajhjaja


En fin, supongo que hay que optar por un seudoequilibrio... que no sé cuál es porque siempre he hecho cosas "gratis" y alguna vez tuve "estrés" por hacer cosas gratis :-s jajajaja paradójico en todo caso


un abrazo srta!


un beso!!


inclúyeme en algún proyecto de esos "gratis" po a hacer alguna cosa :-p

Luisa Ballentine dijo...

Tú tienes un historial de "gratuidad", si tampoco se puede hacer todo el tiempo, a veces hay que parar un momento y luego continuar.

Pero nunca estresarse!! ni por lo gratis, ni por lo remunera en plata!! Eso no. El estrés es tu enemigo, te lo digo, cumpleañera!!

Besurro.

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