24 de diciembre de 2009

Querido viejito pascuero:

Sé que te digo viejito cagao en vez de viejito pascuero porque eres la persona más tacaña del mundo. Nunca me trajiste todos los juguetes que te pedí. Nunca el Nenuco ni la Rosalba con trenzador mágico. Nunca los Pin y Pon. Con cuea el yoyó mágico que bajaba las escaleras.

Han pasado 25 años desde que me vienes haciendo malos regalos (salvo un par de excepciones contadas con los dedos de una mano), pero te quiero decir que igual te estimo.

Te estimo porque tu tacañez me enseñó que todas esas cosas que yo quería eran pura basura y que, llegado un día como el día de hoy, me serían completamente inútiles porque lo que importaba no lo vendían en la juguetería.

Te estimo porque aunque deseé el Dondo tan redóndodo con su propia tina de baño, me enseñaste a estar en silencio y no pedirte aquello que excedía el dinero. A cambio, me enseñaste a pedirte lo imposible, lo que no se compra con tarjeta, lo que no se vende ni se transa. Me lo diste a mí como un don y yo lo descubrí un día y lo apliqué.

Te estimo porque nunca me trajiste las muñecas que cambiaban de color su pelo en agua tibia, pero en cambio me diste a mis amigas verdaderas. No me trajiste los set de Play Do's de plasticina, pero me diste amigos para hablar de cuánto deseamos tenerlos.

Nunca me trajiste la casa de Barbie, el castillo de Barbie ni el auto de Barbie, pero a cambio me diste la imaginación de construir una ciudad donde lo único real eran muchos niños andando en bicicleta y creyéndose el cuento.

Nunca un supernintendo, ni un play, ni un sega; pero sí la capacidad, hasta el día de hoy, de vivir el juego en el día a día y de reír hasta morir.

Ahora ya no me hace falta pedirte lo material. Tengo lo que deseo, me lo puedo comprar y de hecho me lo compro; pero honrando nuestra tradición de 25 años, no puedo dejar de pedirte una vez más un regalo. Pero esta vez me lo tienes que traer. Porque todas las otras veces me equivoqué en pedirte, hoy sé que tengo el regalo exacto que me quieres dar. Y sé que no me lo puedes traer esta noche porque se demora, pero tenemos todo el 2010 por delante. Lo estaré esperando y sé que no me fallarás porque nunca lo has hecho aunque yo lo creyera.

Viejito pascuero, este año me he portado muy bien y quiero pedirte a mi Tío Caco. Quiero que metas en tu saco este proyecto familiar que es mi vida entera y me lo traigas para que podamos abrir las puertas lo antes posible. Ya casi no puedo esperar, pero sé que harás lo mejor. A mi mamá, a mi papá y a mis hermanos, no les traigas nada, porque ellos también quieren sólo a Tío Caco.

Gracias, Viejito. Tienes mi número y mi dirección.



Tío Caco es el proyecto con el que gané el concurso de Shell. Es una idea que tiene más de 13 años y consiste en convertir mi casa en un hostal. Tío Caco será el primer hostal ecológico de la ciudad de Santiago. En estos momentos estamos terminando el proceso de desalojo de los arrendatarios y esperando la llegada de un dinero que nos permitirá remodelar la vivienda y abrir las puertas del hostel. Mi vida entera está puesta aquí y no me cabe duda de que los veré en la inauguración.

2 comentarios:

°°JanEKew°° dijo...

Pts, a mí sí me hizo falta la barbie, la imitación quedaba hirsuta al toque y las tetas se le hundían! na q ver con la barbie en serio toda perfect como modelo asiliconada ... jajajaj y puts que pedi la barbie jajajaja!! pero... mis amigas me prestaban sus barbies porque yo les vendía vestidos de barbie que yo hacía desde los 7 años... supongo que por carencia ahora soy una seudo-negociante...

sin embargo, viejo de la conshesumare que nunca me trajo la barbie sirenita jajajaja


ya, la corto... suerte con el hostal y que tus arrendatarios se vayan luego Lu.

Mil abrazos en la calurosa navidad

Mayi

Luisa Ballentine dijo...

Jajajaja, aguante Barbie sirenita. Yo nunca tuve ésa, pero tuve muchas. La única vez que me enojé fue cuando me regalaron barbie morena. Qué onda!, jajajaja.

Meri cristis, Mayi.

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